Sedentarios, ¡levantaos!

El trabajo, la casa, la compra de la semana, los niños/ gatos/ plantas o cualquier otro ser vivo dependiente de nuestra persona... Tenemos tanto que hacer que, una vez terminamos, el día se nos ha pasado en un parpadeo y estamos tan "reventados" que lo que nos apetece es sentarnos a descansar, cenar algo rápido y a dormir.


Y no os juzgo, a mí me pasa igual. Después de toda esa vorágine de entropía, ¿quién puede sacar tiempo para hacer deporte? ¿Y pararnos a cocinar? Uff, es que eso de la comida saludable... Si te sales del pollo a la plancha y la lechuga triste son horas haciendo de comer. Quita, quita... No puedo perder tanto tiempo.

Pero, ¿y si no es así? ¿Y si te dijera que podemos hacer mucho con muy poquito?

Adaptarse es el camino al cambio.
Sólo nos falta un empujoncito para sacar el ánimo y la fuerza necesarios para dar el paso y ampliar nuestra cartera de deportes más allá del sillón-bol (de palomitas) y los abdominales con mando a distancia.


Con este blog lo que pretendo es compartir con vosotros las bondades del ejercicio físico y la actividad física (que, como veremos más adelante, son cosas distintas) y de la alimentación saludable, y detectar aquellas barreras que nos bloquean a la hora de plantear un cambio en nuestra rutina diaria, proporcionándoos herramientas y alternativas con las que combatirlas.

En esta sociedad, cuyo devenir tecnológico nos lleva a ser cada vez más sedentarios, está en nuestra mano salirnos de la corriente y tomar las riendas de nuestra salud.

Así que, como sedentaria proactiva en batalla continua contra el sedentarismo que me arrastra, yo os animo a luchar conmigo contra la fuerza gravitatoria de los sofás del mundo, aprendiendo y motivándonos juntos.


Sedentarios, ¡levantaos!

Comentarios